23 de febrero de 2009



MÁS DE MIL ENFERMOS EN CHOROPAMPA


Toxicólogo afirma que enfermedades son secuelas de la inhalación de mercurio en el 2000. Daños neurológicos afectan a todo un pueblo y ninguna autoridad averigua las causas reales de estos trastornos.

Elizabeth Prado.

Mientras Minera Yanacocha insiste en que las enfermedades que padece la mayoría de la población de Choropampa no tienen nada que ver con el derrame de mercurio ocurrido el 2 de junio del 2000, imágenes como las que acompañan este informe le salen al paso para desmentir a la empresa.

Cada día más y más personas son atrapadas por parestesia de pies y manos (hormigueo, ardor y adormecimiento), ataxia (pérdida de coordinación en las extremidades), por escotoma (ceguera), disartria (trastorno del habla), espasticidad (rigidez de los músculos), así como por temblores incontenibles y pérdida de la memoria: trastornos ocasionados por intoxicación con mercurio, médicamente conocido como hidrargirismo.

José Luis Quequejana Condori, químico especialista en toxicología, tiene una explicación para este cuadro casi surrealista: “La inhalación de mercurio elemental dañó el sistema neurológico central y periférico de estas personas. Los quelantes que les suministraron en ese momento, como la penicilanina, eliminaron el mercurio de los cuerpos, es cierto, pero no sus efectos”.
Las secuelas

Quequejana afirmó que las enfermedades neuroconductuales que afectan a los pobladores de Choropampa son secuelas de la inhalación de mercurio.

Señaló que “ni la penicilamina ni el dimercaprol ni otro agente quelante evita los efectos de los alquilos mercuriales a futuro”.
Explicó que el organismo de estos pacientes experimentó reacciones químicas y biológicas de carácter irreversible como la apoptosis, que es la muerte celular de las neuronas.

“Con el tiempo, estas reacciones van a hacer mucho daño al sistema neurológico central y periférico. La tembladera es uno de los casos más comunes” añadió.

El doctor Eduar Atalaya Marín, único médico del Centro de Salud de Choropampa, confirmó que después de ocho años del accidente casi el total de la población está afectada por males neurológicos.

Sin atención eficaz

El alcalde de Choropampa, Graciano Carvajal, denunció el retiro del servicio de seguro de salud desde fines del año pasado. “Ya estamos terminando febrero y los funcionarios de Seguros Marsh no se aparecen en el pueblo”, reclamó.

El burgomaestre de 56 años, quien también padece de fuertes dolores en las extremidades inferiores, reclamó un seguro de por vida, además de suficiente medicina y atención oportunas.

“Nos limitan la atención a una vez por mes. La medicina, igual. Si recibimos pastillas ya no podemos recibir ampollas. Es una arbitrariedad y nadie se conduele de nosotros”, se quejó.

Revaluación necesaria

En opinión de José Quequejana, con un estudio toxicológico-epidemiológico de la población de Choropampa, se puede determinar el tipo y grado de daño que tienen estas personas.

Así lo consideran también los informes del Congreso de la República y del Ministerio de Salud. El primero recomienda revaluar las acciones que se tomaron luego del derrame. El segundo propone efectuar un control biológico de exposición a todos los habitantes de Choropampa. Tal parece que estos documentos no son del conocimiento de las altas autoridades.

Datos

Intoxicados. Según informe del Ministerio de Salud de marzo del año pasado, 1,600 personas fueron expuestas al derrame de mercurio.

Fallecidos. Diez personas perdieron la vida. Entre ellos el anterior alcalde Vicente Zárate Minchán.
Atención médica. El Centro de Salud de Choropampa tiene un solo médico. No hay un especialista, tampoco medicinas.

‘Que Minsa diga si mercurio es causa de males’

Javier Velarde, vicepresidente regional de Asuntos Legales y Corporativos de Minera Yanacocha, dijo que para tranquilidad de Choropampa, el Ministerio de Salud es el llamado a evaluar individualmente a la población y determinar si las enfermedades que la aquejan son consecuencia del derrame de mercurio o no.

“Lo cierto es que en el pasado se presentaron varios casos que señalaban que se trataban de enfermedades producto de la intoxicación con mercurio. Después, cuando se hicieron las evaluaciones e investigaciones con documentos de la misma historia clínica del paciente, se constató que se trataban de enfermedades congénitas producidas años antes del accidente”.

“Nuestro compromiso inicial fue contratar un seguro de salud para Choropampa por cinco años. No obstante, lo hemos renovado anualmente hasta la actualidad. El seguro tiene una cobertura amplia en la medida que sea una enfermedad vinculada al mercurio. Está dirigida a 1,173 personas”, afirmó el ejecutivo.

Diario La República – Lima 23/02/2009